Hmm, ¿y por qué esto no se publica en España?
Este sábado el diario francés Le Figaro publica un reportaje sobre el peligro que amenaza a Ceuta, situada “en la mira de los islamistas”, según reza el titular.
Y es que, paradójicamente, Francia parece tomarse mucho más en serio que España las amenazas de Ayman Al Zawahiri, número dos de Al Qaeda, contra la ciudad autónoma, a la que calificó recientemente como “territorio ocupado” que había que recuperar para el Islam, como Jerusalén. Tanto este terrorista como Osama bin Laden han señalado en reiteradas ocasiones, antes y después de la Guerra de Irak, la “reconquista” de Al Andalus (España) como uno de sus objetivos prioritarios.
La autora del artículo, Diane Cambon, una experta en temas españoles para el periódico conservador galo, señala que las autoridades de Madrid están muy preocupadas por la amenaza, al contrario que las autoridades locales, “que intentan más bien minimizarla”, dice. Pero es imposible olvidar la Operación Duna, completada el 12 de diciembre en el barrio de El Príncipe por 300 policías llegados desde la Península, con once detenidos y una enorme cantidad de propaganda de Al Qaeda requisada.
Le Figaro destaca que en El Príncipe viven 15.000 personas, y sólo dos de ellas son cristianos, uno de ellos el padre franciscano Diego Díez, que sirve 700 comidas cada día en un barrio ganado por el paro y la droga y caldo de cultivo óptimo para los predicadores de la Yihad.
El reportaje concluye con la opinión de un policía de la frontera, que señala que ésta es completamente permeable las 24 horas del día en que la cruzan miles de marroquíes: “No se puede hurgar bajo todas las chilabas ni vaciar todos los vehículos cargados de mercancías”, dice. Y eso lo saben muy bien los criminales de Al Qaeda.
El Semanal Digital
Si vais al artículo original dice algo más:
Todo el mundo considera banal la operación policial « Duna » del 12 de diciembre, en el barrio musulmán « Principe ». Un golpe orquestado por 300 policías venidos de la frontera ha tenido como resultado la detención de 11 presuntos islamistas (de los que cuatro han sido puestos en libertad).
En los registros, las fuerzas del orden han encontrado material de propaganda firmado por Al-Qaeda, una gran cantidad de dinero y papeles falsos. « Estas detenciones son una farsa, son sólo una gesticulación por parte de las fuerzas del orden », dice Yamila, una musulmana española, miembro de la asociación del barrio de El Príncipe.
Como la mayoría de los 15 000 habitantes de esta modesta zona, a Yamila le sorprendió la operación policial: « Antes, se nos reprochaba que no éramos suficientemente patriotas con el Estado español -no es por nada, pero la construcción de la frase habla por sí misma…-, hoy somos sospechosos de adhesión a las tesis islamistas », protesta. Y añade: « A fuerza de estigmatizarnos, algunos van a terminar por creer que son verdaderos islamistas. » Aquí, en el laberinto de calles, recientemente asfaltadas con ocasión de las municipales del 28 de mayo, ganadas por amplia mayoría por los conservadores del Partido Popular, la cultura musulmana domina. Contamos una treintena de mezquitas, teterías y la gran mayoría de las mujeres llevan velo.
Y, por cierto, Le Figaro.fr informa de que Ceuta tiene a la primera diputada musulmana que lleva velo:
El 16 de junio, Fatima Hamed se convertía en la primera diputada española musulmana que lleva velo. Miembro de la Unión democrática de Ceuta, un partido nuevo creado mayoritariamente por musulmanes, Fatima quiere demostrar que las mujeres pueden entrar en política sin dejar de lado su condición religiosa. Su toma de posesión en la Asamblea de Ceuta ha salido en los grandes titulares de la prensa española. Se le reprochó que había prometido la Constitución española en vez de jurar, como manda la tradición. « Eso ha sido un acto espontáneo, pero es cierto que jurar tiene un sentido profundo y más religioso para mí», explica.
Esta abogada de 29 años, madre de dos hijos, no quiere ser pisoteada. De ojos azules penetrantes, pintados de malva a juego con el velo que le cubre el cabello castaño, Fatima Hamed se ha batido desde la más tierna infancia para salir del ghetto musulmán de Ceuta y sobre todo de destruir la imagen de la mujer velada sometida a su marido o a su hermano. Vestida con pantalón decorado con flores y con joyas de fantasía, reivindica el derecho de ser mujer, política y religiosa a la vez. Un cocktail que le ha producido problemas. « Los prejuicios son muy fuertes, incluso en Ceuta, donde la población está habituada a la cultura musulmana », asegura sonriendo. Defiende la igualdad de derechos y confiesa no comprender los debates que se han producido en Francia sobre el velo. Aquí, el Estado, que no es confesional desde la reinstauración de la democracia en 1978, permite llevar el velo en las escuelas públicas.
Buscad en Google y vereis que no hay ningún gran titular sobre el tema… (El de el pais.es ya no puede ser accedido sino pagando…).
[Por cierto, el artículo es de un cursi que ... ].