Spanish Pundit (II)

junio 3, 2008

La Conexión centroasiática (V): perspectivas futuras

Este post es una traducción del post nº 5 de las series realizadas por Yankee Doodle sobre la relación entre el crimen organizado y las organizaciones terroristas en Asia Central. Los anteriores posts traducidos de la series son:

La Conexión centroasiática (I): drogas, terrorismo y crimen organizado.
La Conexión centroasiática (II): un examen de los actores en liza.
La Conexión centroasiática (III): un examen de los actores en liza (II).
La Conexión centroasiática (IV): un examen de los actores en liza (III).
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La expansión en la que las mafias de la droga han afianzado su control sobre los narcóticos ilícitos a través de Afganistán y Asia Central es una causa de gran preocupación por las repercusiones negativas que tiene sobre la región. Pocos signos indican que la persente “guerra contra el terrorismo” tendrá por objetivo las amapolas cultivadas para producción de opio durante la primavera y el verano. Por el contrario, considerando las actuales pruebas de que la producción está en máximos este año, las redes criminales están preparándose para asegurar su producción y operaciones de tráfico. La fragilidad política del gobierno afgano, combinada con la falta de visión política aparente de las operaciones militares EEUU en Afganistán sugieren que las drogas continuarán siendo una plaga en Asia Central. Esta situación socavará cualquier intento de construir una paz estable y duradera en la región.

(Este informe es de 2002. Por lo que tengo entendido, las amapolas para producción de opio nunca han sido consideradas objetivo, incluso cuando los aliados EEUU, especialmente Gran Bretaña, han puesto de manifiesto los estragos que han causado entre las poblaciones civiles en casa. Es como si el bienestar de los cultivadores de opio en Afganistán fuera puesto por encima del de la gente que las fuerzas militares de la coalición han jurado defender.

Además, terminado el primer año de control de EEUU y aliados de Afganistán, se esperaba un gran crecimiento de la producción, lo que se preveía que iba a “socavar cualquier intento de construir una paz larga y duradera en la región” – y aquí estamos nosotros, cinco años después, y no hay ninguna luz al final del túnel).

A pesar de la presencia militar internacional, no parece que las mafias de la droga hayan sido apartadas de su negocio, por una serie de razones. Primero, a pesar de que la inteligencia indica dónde están localizados los laboratorios de producción de drogas y presuntos almacenes, la coalición internacional no ha destruído esos objetivos. El fracaso en enfrentarse directamente a las drogas como un componente esencial de la “guerra contra el terrorismo” señalando como parte de ellos a los implicados en ese tráfico, muestra que no se tiene ningún tipo de intención seria de enfrentarse y destruir su negocio. Segundo, la implicación de altos cargos afganos y del centro de Asia en el tráfico asegura que los traficantes de droga son capaces de operar con relativa impunidad, a pesar de algún riesgo que todavía existe mientras los gobiernos estén obligados a hacer confiscaciones esporádicas para apaciguar a los observadores occidentales. Tercero, considerando las distintas sensibilidades políticas existentes, la coalición internacional no parece que quiera directamente romper el tráfico de drogas con la fuerza militar. Otra vez, esta inactividad da a los traficantes la libertad suficiente para continuar con sus operaciones ilícitas. Cuarto, a pesar de que la coalición internacional ha señalado su preocupación por el tráfico de drogas, ha hecho muchos esfuerzos por eludir involucrarse en las iniciativas de lucha contra los narcóticos.

(En parte, es aún peor que lo que se retrata aquí. Como los narcotraficantes han corrompido a varios gobiernos implicados, las confiscaciones esporádicas que se conocen como “acción gubernamental”, a menudo no son más que acciones de un cártel de la droga contra otro. Las fuerzas gubernamentales son sólo peones en la guerra de las mafias por controlar el comercio de heroína).

En un intento de aparecer como si estuviesen dedicados a la destrucción eventual del comercio, eso sí, las fuerzas de la coalición han realizado acciones alternativas. Apoyado por Gran Bretaña y EEUU, el gobierno interino ha intentado incitar a los granjeros a destruir sus amapolas productoras de opio a cambio de 350 dólares EEUU por cada 2.500 metros cuadrados de plantación destruídos. Ahora bien, esta iniciativa ha frustrado a los agricultores que estaban recuperándose de las pérdidas que datan de la prohibición del opio impuesta por los talibanes. La alternativa monetaria ni siquiera cubre los gastos en que han incurrido los granjeros para hacer crecer sus amapolas. En la mayoría de los regiones productores de Afganistán, los granjeros normalmente reciben hasta 3.500 dólares EEUU por cada 2.500 metros de amapolas para opio cultivados. Finalmente, como la heroína de Afganistán no está supliendo al mercado EEUU, es difícil para el gobierno EEUU implicar a sus fuerzas militares en operaciones contra los narcóticos.

(Lo que Makarenko expone aquí no son más que las excusas que se ponen por EEUU para frenar el tráfico.

Estableciendo un programa totalmente inadecuado, el gobierno EEUU puede decir que está haciendo algo, incluso a pesar de que las personas a cargo de esto saben que lo que se está haciendo no va a tener un impacto en el comercio de heroína.

Lo que es más, diciendo que Afganistán no es la fuente de la heroína del mercado EEUU (incluso aunque la heroína de Afganistán aparece por allí, a pesar de que lo hace en menos cantidades que la que proviene de otros sitios…), hace las cosas un poco más sencillas para la gente en general a quien esos políticos dicen representar.

El fracaso en cortar el tráfico de heroína es el fracaso en secar una fuente de financiación de nuestros enemigos.


Con las bases de nuestros enemigos seguras en Paquistán y su finanación del comercio de heroína segura, cualquier oportunidad de victoria ha sido negada a las tropas que están en combate contra nuestros enemigos. Es quedarse en tablas de forma garantizada, asegurando la necesidad de que las tropas de EEUU en la región tengan que permanecer un largo tiempo en la región.

Esto es conveniente, porque, como repetidamente he puesto de manifiesto, la inestabilidad de la guerra facilita el comercio de heroína, y como ya he puesto de manifiesto en la Parte 3 de estas series, ha habido un gran crecimiento en la producción de heroína bajo la protección de facto de los EEUU y de las tropas aliadas.

Además, el quedarse en tablas es ideal para los que proveen armas, equipo y suplementos a nuestras tropas y a las de nuestros aliados.

Es como si alguien de los que determina la política en Washington estuviera deliberadamente intentando promover la industria de heroína, mientras ayuda a sus amigos del complejo de la industria militar.

Las alegaciones de Sibel Edmonds se refieren tanto al tráfico de heroína como al complejo de la industria militar).

Incluso si las fuerzas internacional actúan en el corto plazo para luchar contra las mafias o directamente buscan eliminar las amapolas de producción de opio y los almacenes de drogas, el potencial para el comercio de drogas regional para aprovechar las ventajas del comercio en Asia Central permanece. Las estimaciones sugieren que la ex-Unión Soviética produce ahora al menos un 25% más de hachís que el resto del mundo junto. En Asia Central, más de 4,5 millones de hectáreas de cáñamo han sido plantadas en el Chuy Valley – de donde pueden producirse unas 6.000 toneladas de hachís anualmente. Adicionalmente, se estimó en 1997 que 2000 hectáreas de amapolas para opio fueron plantadas en Kazajstán, capaces de producir unas 30 toneladas de opio anualmente. A pesar de que no es una gran cantidad las áreas de Kazajstán y Kyrgystán son ideales para un cultivo extensivo de amapolas para opio. Como parte de la Unión Soviética, el valle Issyk-Kyl en Kyrgyzstán acostumbraba a proveer el 95% de opio puro a la industria farmaceútica rusa. Desde entonces, las pruebas esporádicas obtenidas han sugerido que todavía existen algunos laboratorios de producción de heroían en Kyrgyzstán y Tajikistán – lo que sin embargo, ha sido oficialmente negado por los gobiernos respectivos.

(El genio está fuera de la botella.)

La expansión de las amapolas productoras de opio a Asia Central puede ser facilitada por la vasta red de mafias domésticas de la droga y los grupos criminales trasnacionales  que operan a día de hoy en todos los estados de la región. No sólo han establecido estas redes importantes relaciones con las fuerzas oficiales de la ley, agencias gubernamentales y de seguridad, si no que también han asegurado numerosos medios y rutas para traficar cargamentos de mercancías ilícitas. La importancia de la “Ruta Norte”, la corrupción rampante, y unos ambientes político, económico y social cada vez más deteriorados han hecho a las repúblicas de Asia Central inseparables del problema regional sobre las drogas. La única cosa que impide a Tajikistán, Turmenistán y Kyrgyzstán convertirse en “narco-estados” es su compromiso retórico por las presiones lideradas por Occidente de las agencias contra-terroristas y contra-narcóticos y su abilidad para suprimir información.


(Este compromiso retórico es obligatorio, a pesar de que Tajikistán ha progresado desde entonces. ¿Qué es lo que van a decir? “Promovemos el tráfico de heroína porque los carteles de la droga nos pagan”.

“No sólo han establecido estas redes importantes relaciones con las fuerzas oficiales de la ley, agencias gubernamentales y de seguridad, si no que también han asegurado numerosos medios y rutas para traficar cargamentos de mercancías ilícitas..”

No penséis ni por un momento que esas relaciones existen sólo con los países en esas latitudes.

Y esas rutas que han sido aseguradas, corren a través de los Balcanes hacia Europa del Este. En los Balcanes, hemos apoyado a los terroristas islámicos traficantes de narcóticos con vínculos con Al-Qaeda en sus luchas contra los gobiernos legales desde los 90s.

¿Pone esto en perspectiva la política del Rey Jorge‘s sobre Kosovo al apoyar a la parte errónea? )

Cualquier otra cosa que una política coherente anti-drogas que simultáneamente ponga en su objetivo a toda la región sólo resultará en un incremento del área de cultivo de amapolas para drogas. Seccombe sugirió que el contrabando de drogas es “como un globo: si lo aprietas por una parte, se expande por otra”. Afganistán y Asia Central por tanto, requieren una respuesta formulada cuidadosamente y un compromiso por parte de la comunidad internacional.


Opciones políticas

La importancia de analizar el comercio de drogas en Asia Central en el contexto del nexo crimen organizado-terrorismo es doble: primero, pone de manifiesto el papel de la miríada de jugadores que están envueltos en las operaciones de drogas; segundo, revela las relaciones entre los actores. Este tipo de análisis demuestra que pocos grupos controlan el comercio desde el campo hasta el tráfico internacional, y que la mayoría están forzados (por una causa u otra) a relacionarse con los demás. También hace que desaparezca el mito (cada vez más presente a partir del 11S), de que los talibanes y Al-Qaeda ellos solos controlaban el tráfico de drogas afgano.


(Esto es cierto, pero no va todo lo lejos que pudiera ir. Hay agencias gubernamentales que tienen un presupuesto para solucionar un problema: el tráfico de heroína. Hasta cierto punto, hay intereses políticos implicados.

Lo que es más importante, eso sí, hay individuos dentro de esas agencias que reciben un presupuesto secreto -sobornos- para asegurarse de que dichas agencias NO combatan efectivamente las drogas.

Hay también negocios legítimos que hacen dinero proveyendo armas, equipos y material para una guerra que no tiene fin.

NO es sólo un “nexo crimen organizado-terrorismo” lo que nos amenaza. Estamos siendo atacados por un Reino en las Sombras.)

Basándose en estas percepciones sobre el comercio de drogas en Asia Central, existen algunas implicaciones para el desarrollo de la política internacional en la región que han de señalarse. Para empezar, un entendimiento de los múltiples componentes del nexo crimen organizado – terrorismo y cómo interaccionan unos con otros sugiere que la política internacional que se practica con Afganistán y con Asia Central no puede simplemente enfocarse a los grupos insurgentes/terroristas. En el contexto de Asia Central, un acercamiento tan limitado ha legitimado la opresión del Gobierno sobre los movimientos de oposición, y por tanto ha dado lugar a un crecimiento de los movimientos terrorismo más que destruyéndoles. A la consideración del papel de los grupos terroristas en el tráfico, es imperativo añadir una mirada más que superficial al que juega el crimen trasnacional. Además del papel central que juegan en el comercio de drogas ilícitas, los grupos criminales trasnacionales son también responsables de enseñar a los grupos terroristas nuevas técnicas operativas y organizativas. Las autoridades pueden aprender más sobre la dinámica cambiante de los grupos terroristas y el comercio de drogas trasnacional si entiende la naturaleza evolutiva del crimen trasnacional. Cualquier “guerra contra el terrorismo” en Afganistán y Asia Central no está completa si no se integra con la “guerra contra las drogas”.

(Desde luego, hemos sido distraídos por la “guerra contra el terror” de ver el paisaje completo.

Una guerra efectiva contra el crimen y las drogas tendría un impacto mayor contra el terrorismo que cualquier esfuerzo contra el terror puede tenerlo contra el crimen y las drogas. De hecho, una guerra efectiva contra el crimen y las drogas tiene un impacto mayor sobre  el terrorismo que la guerra contra el terrorismo en sí.

Pero eso no alegraría a las personas que pagan soborno, ¿no?).

Segundo, a la luz del nexo crimen organizado – terrorismo y el efecto adverso que tiene en la seguridad nacional y en la estabilidad regional, un entendimiento completo de la relación entre el crimen organizado, las drogas y el terrorismo debe ser realizado si se van a desarrollar las políticas de seguridad y estas se van a incrementar en la región. El papel de las amenazas no militares en producir situaciones que perjudican la seguridad regional necesita ser reconocido, especialmente si se considera que las mafias de la droga y los grupos transnacionales del crimen ya tienen experiencia en enfrentamientos armados contra fuerzas del Gobierno para asegurar sus operaciones criminales.

(Y nunca tendrás un entendimiento profundo de las relaciones sobre el crimen organizado, las drogas y el terrorismo mientras que el gobierno esté siendo maniatado por el dinero de la droga y secuestrado por traidores y funcionarios corruptos.

Sibel Edmonds fue amordazada por funcionarios del gobierno corruptos que tienen vínculos con el tráfico de narcóticos y con el tráfico de influencias; la razón para esta mordaza es que así no puede hablarnos sobre esas conexiones con el tráfico de narcóticos y el tráfico de influencias.


Los cárteles de la droga y algunos elementos en la industria armamentística han impedido al Gobierno cumplir con su función comprometiendo a funcionarios clave.)

Tercero, el concepto del nexo crimen organizado – terror da al gobierno y a las agencias de seguridad y a las agencias de cumplimiento de la ley (en la región y en Occidente) más herramientas para enfrentarse al crimen trasnacional, terrorismo y tráfico de drogas. Pone de relieve la necesidad de que las políticas contra el crimen, las drogas y el terrorismo deben realizarse conjuntamente si se quiere que sean exitosas. Además, estas políticas requieren cooperación nacional, regional e internacional entre las distintas agencias constituidas para ello. A pesar de que parece que es un orden complicado, es sólo el primer paso que debe tomarse para restringir la libertad de que gozan las organizaciones criminales trasnacionales y los grupos terroristas.

(Es decir, primero tenemos que deshacernos de la corrupción.)
(Los comentarios entre paréntesis son de Yankee Doodle).
Con este post se termina la serie sobre la Conexión centroasiática. La siguiente serie será la del Reino en las Sombras, cuyo post nº 1 he enlazado más arriba.

mayo 27, 2008

La Conexión centroasiática (IV): los sujetos implicados (III)

Este post es una traducción del post nº4 de las series realizadas por Yankee Doodle sobre la relación entre el crimen organizado y las organizaciones terroristas en Asia Central. Los anteriores posts traducidos de esta serie son:
La Conexión centroasiática (I): drogas, terrorismo y crimen organizado.

La Conexión centroasiática (II): un examen de los actores en liza.
La Conexión centroasiática (III): un examen de los actores en liza (II).

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Antes del 11 de septiembre, algunos grupos terroristas también estaban implicados en diverso grado en el tráfico de drogas regional. La mayoría de los grupos terroristas implicados en él, como Al-Qaeda o los Tigres Tamiles, jugaban un papel muy limitado: algunos de los miembros implicados en el tráfico, usaban sus redes para beneficiarsse de operaciones de tráfico de pequeña escala. El único grupo que estaba implicado de manera importante en el tráfico de los opiáceos afganos fue el Movimiento Islámico de Uzbekistán (IMU). Ahora bien, teniendo en cuenta la organización y las operaciones del IMU anteriores al 11 de septiembre, parece que tenían más intereses criminales que religiosos o políticos. A diferencia de otros grupos insurgentes o terroristas de Afganistán -identificados por sus motivaciones políticas- el IMU es un grupo que realiza todas las actividades del nexo crimen-terror. Es tanto criminal como terrorista por su propia naturaleza: criminal por su implicación directa en el tráfico de drogas, y terrorista por sus declaraciones explícitas (incluso retóricas) políticas.

Aunque el liderazgo del IMU puede encontrarse en los partidos de oposición islámica que aparecieron en el Valle Ferghana en los 90, no fue hasta los últimos 90 que el IMU emergió como una fuerza organizada. Las intenciones declaradas del IMU intentaban concentrarse en la persecución de los musulmanes en Uzbekistán y en reemplazarlos con el gobierno actual uzbeko con un estado islámico. Después de esta declaración, el gobierno de Uzbekistán consideró al IMU responsable de planear y llevar a cabo una campaña terrorista, que incluía un ataque a un policía en Namangan en los últimos meses de 1997 y una serie de ataques con bomba en Tashkent en 1999. En 2000, el grupo se hallaba ya en la lista del Departamento de Estado americano de grupos terroristas.

Aunque el IMU no ha realizado ningún acto terrorista en Asia Central (esto es, no ha convertido en objetivo a civiles inocentes), han encabezado una insurgencia contra el gobierno y traficado con narcóticos ilícitos. Las actividades del IMU sugieren que la motivación de sus incursiones insurgentes en 1999 y 2000 no era el establecimiento de un estado islámico en Uzbekistán, si no desestabilizar las fronteras para mantener y asegurar las rutas de transporte de narcóticos. En otras palabras, el IMU manipuló de manera muy exitosa la situación mediante el uso de lo que se ha considerado como actividad terrorista para perseguir intereses criminales.

(Podemos considerarlo por tanto como una fuerza guerrillera, más que como una grupo terrorista).

A través de los años 1998 y 1999, los insurgentes del IMU parecían concentrar la mayoría de sus esfuerzos en rutas de tráfico y, como consecuencia, tenían pocas razones para llevar a cabo actividades terroristas en Asia Central. Los insurgentes que buscaban rutas para tráfico de narcóticos no fueron detectados ni se informó sobre ellos durante la mayoría del tiempo, a pesar de los conflictos cada vez más frecuentes con los guardias de la frontera. No había sido hasta la mitad de 1999 cuando se comienza a informar sobre incursiones en el sur de Kyrgyzstan y enfrentamientos en la frontera tajiko-uzbeka comienzan a preocupar en relación con la seguridad regional.

Todo ello encuentra su punto culminante después de los ataques con bombas en Uzbekistán y las preocupaciones crecientes dentro del gobierno uzbeko sobre las fuerzas de la oposición cada vez más fuertes. En dos incidentes separados en agosto, el IMU entró en el distrito de Batken de Kyrgzystan y secuestró a varias personas. La demanda oficial de los secuestradores presentada al gobierno kyrgyzo fue que el IMU liberaría a los secuestrados a cambio de la liberación de aproximadamente 50.000 musulmanes, que estaban injustamente en prisión en Uzbekistán y un pasaje seguro dentro de Uzbekistán. A pesar de estas demandas, el IMU primero liberó un grupo de secuestrados por un rescate de 50.000 dólares USA y los demás fueron liberados después de dos meses, por otro rescate de 2 millones de dólares USA  de un pasaje libre a Tajikistán.

La facilidad con que el liderazgo del IMU abandonó sus peticiones iniciales inmediatamente dio lugar a que se cuestionasen sus motivaciones iniciales. Mientras que los líderes regionales y los medios internacionales se centraron en grupos relativamente pequeños de militantes que habían mantenido a los secuestrados en Batken, otros miembros estaban transportando cargamentos de mercancías ilícitas por las fronteras, mientras que llevaban a cabo misiones de reconocimiento para confirmar rutas potenciales para nuevos tráficos.

(Esto es, un acto terrorista de alto nivel fue en realidad un acto de distracción, una cobertura para el tráfico de narcóticos).

Las incursiones en Uzbekistán y Kyrgyzstan por los militantes de la IMU durante agosto del 2000 confirmaron aún más que el grupo estaba enfocado al tráfico regional de drogas. Habiendo ganado por su actividad militante el año anterior, se esperaba que el IMU fuera a intentar duplicar su éxito. Al empezar agosto, los militantes se metieron en un puesto de guardia uzbeko en la frontera Tajiko-uzbeka y un día después lucharon con las fuerzas kyrgyzas. Aunque esa confrontación directa con las fuerzas de seguridad de Asia Central pueda ser interpretada como un acto de guerra de guerrilla, no es muy plausible que esas dos incursiones tuvieran por objeto derribar al gobierno. El objeto era, sin embargo, crear un sentimiento de inestabilidad y confusión en los dos distritos que eran usados como ruta de tránsito para las drogas.

Las incursiones de 1999 y 2000 tuvieron lugar en áreas por las que pasaban varias rutas importantes de tráfico de drogas. La inestabilidad en estas áreas crearon condiciones perfectas para mover transportes grandes de ilícitos. Lo que es más, todos estos incidentes ocurrieron prácticamente en la misma época del año, justo después de la cosecha anual en Afganistán. La pregunta que debe hacerse es por tanto si las incursiones de agosto de 1999 y del 2000 fueron coincidentes o si se planearon en ese momento del verano para maximizar el potencial del tráfico por restricciones metereológicas. Puede concluirse que el IMU usó la inestabilidad regional creada por la actividad de los insurgentes para transportar las drogas a través de las fronteras. Considerando que el IMU controla hasta el 70% de los narcóticos que entra en Kyrgyzstan, y posiblemente una parte de los que entran en Tajikistán, la carga de hacer seguras las rutas del tráfico fue asignada al IMU si querían mantener el control sobre esa porción de la “Ruta Norte”.

Lo que parece que estamos viendo crecer en el Centro de Asia es similar a la situación que emergió en Paquistán como resultado del tráfico internacional de drogas. A pesar de los programas islámicos radicales mantenidos por los grupos fundamentalistas de Paquistán, su interés primario durante los años anteriores ha sido el del tráfico de narcóticos. Como mantiene Ahmed Rashid, “en Paquistán, por tener la cobertura del Islam, es muy difícil desacreditar a estos partidos o explicar su criminalización.”

(Los mulás, que son unos hipócritas y unos sagaces hombres de negocios).

Todos los hechos realizados por el IMU antes del 11 de septiembre indican que la motivación primigenia del IMU, bajo el liderazgo del comandante militar Juma Namanganiy, fue criminal. Después de 1999, el IMU quedó predominantemente bajo el control de Namanganiy. A pesar de describírsele como un “Musulmán redescubridor del Islam” (nota: “reborn Muslim”, o sea, primero lo fue, se apartó de la fe y luego volvió a serlo), no hay ninguna indicación de que fuera un musulmán estricto con ninguno de sus asociados. Por el contrario, antes de dedicar su vida al IMU se cree que Namanganiy estaba ya implicado en el tráfico de drogas.  No es sorprendente que bajo su liderazgo el IMU se centró en asegurar su papel como un líder en el tráfico de los opiáceos hacia Asia Central. Considerando la muerte de Namanganiy durante la ofensiva contra-terrorista liderada por EEUU en Afganistán, es posible que el IMU reemerja como un grupo ideológico bajo el liderazgo del líder del grupo político Tahir Yuldashev.

Las pruebas y las anécdotas actuales sugieren que Yuldashev está reformando el IMU, y es posible que se reserve la pertenencia a individuos dedicados a ideales radicales islámicos. Si esto pasara, el IMU exhibiría una tendencia reversiva en que, al contrario que la mayoría de los grupos criminal-terroristas que comienzan con motivaciones estrictamente políticas terminan teniendo ramificaciones criminales, el IMU puede cambiar de una organización predominantemente criminal, a uno que da prioridad a esas aspiraciones políticas. 

Considerando la actual situación en Asia Central, con extremistas insurgentes repartidos por la región y con violaciones de derechos humanos continuadas contra grupos musulmanes (como Hibz-ut Tahrir), no es posible que Yuldashev encuentre difícil reclutar una base de miembros sólida para el IMU. En ausencia de la base de apoyo logístico y financiero que una vez existió en Afganistán, queda como posible que el IMU que resurja continúe dependiendo del tráfico de narcóticos para asegurarse la financiación a pesar del nuevo objetivo político del grupo. Si el tráfico regional de drogas no recibe una atención informativa internacional mayor, la participación continuada del IMU en el tráfico de drogas puede asegurarse la financiación requerida para abiertamente conseguir objetivos políticos a través de actividades terroristas.
Yankee Doodle termina diciendo, en plan sarcástico:
El dinero corrompe y el tráfico de drogas paga muchos grandes billetes en metálico.
Tan pronto como vean lo rentable que es la jihad, encontrarán la indulgencia religiosa en el comercio de la heroína.
Después de todo, Alá lo entiende.
Y muchas personas también lo entenderán y lo disculparán. 
(Una aclaración: los abusos de Derechos Humanos no me gustan en ningún caso. Pero hay que decir que Hibz ut-Tahrir es una organización bastante poco clara, que abiertamente no quiere la violencia, pero que sí aboga por el Califato Global. Entre otros ilustres miembros tenemos a Abu Hamza, el clérigo garfio que predicaba el asesinato de los infieles en la famosa mezquita de Regent’s Park londinense. Y es una organización que se dedica a captar adeptos a través de internet. Así que su consideración como un mero “grupo musulmán” es muy vaga para considerarse correcta, desde mi punto de vista, que, desde luego, no es el de un experto).

marzo 27, 2008

La conexión Centroasiática (III): un examen de los actores en liza (II)

International readers: this post is a translation of this one (link in English).

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Con este post continúo la serie de posts sobre la conexión drogas-terrorismo-crimen organizado en el Centro de Asia, un área importantísima por el lugar geográfico en que se encuentra que no es tratado como se merece en los medios. Los anteriores posts en el tema son:
La conexión Centroasiática (I): drogas, terrorismo y crimen organizado.
La conexión Centroasiática (II): en examen de los autores en liza.

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El último grupo de actores que normalmente se asocia al tráfico de drogas centro-asiático/afgano son los grupos terroristas e insurgentes incluyendo a los talibanes, Al-Qaeda y los movimientos islámicos de Uzbequistán. A pesar de que estos grupos no son necesariamente los más poderosos o los más importantes en un retrato global, han sido el objetivo de los observadores internacionales sobre todo por su capacidad de perpetuar la violencia y la inestabilidad en la región. Considerando las confusiones continuadas (como que controlan el tráfico y directamente trafican ellos mismos) sobre su papel en el comercio de drogas, si nos fijamos en el papel de los señores de la guerra, de los grupos insurgentes y de los terroristas tendremos un retrato mucho más fidedigno de la dinámica del tráfico regional de drogas y del papel del nexo crimen organizado-terrorismo.

Los señores de la guerra son muy abundantes en Afganistán y Tajikistán como resultado de la experiencia de la guerra civil afgana. Desde el principio de los 90 en Afganistán, los señores de la guerra como el General Abdul Raschid Dostum, normalmente han cambiado sus alianzas para obtener o mantener su influencia en un área geográfica que los deje mantener una combinación de actividades lícitas e ilícitas. Antes de la llegada al poder de los talibanes en los últimos 90, los señores de la guerra eran los que estaban implicados en la mayor parte del tráfico de drogas de dos formas:

  1. en primer lugar algunos señores de la guerra se beneficiaban del tráfico gravando con impuestos el paso de los granjeros locales y de los traficantes que transitaban por el territorio bajo su control.
  2. en segundo lugar, varios señores de la guerra presuntamente controlaban las instalaciones de producción y estaban más profundamente involucrados en el tráfico como procesadores o traficantes, normalmente utilizando los narcóticos como su moneda principal para comprar armas y otras provisiones.

Es importante observar que, justo después del colapso de la Unión Soviética, Tajikistán, que era una de las repúblicas soviéticas, entró en un período de guerra civil. Algunos de los interrvinientes en esta guerra procedían de Afganistán; otros venían de Uzbekistán.

Aunque los señores de la guerra continuaron a estar envueltos en el comercio regional de la droga, muchos de sus movimientos operacionales fueron restringidos desde 1998 como consecuencia de cooperar ya fuera con los Talibanes o con la Alianza del Norte. Por ejemplo, los señores de la guerra ayudaban a recaudar impuestos en nombre de los talibanes. Considerando la naturaleza e historia de sus actividades en Afganistán, sin embargo, algunos señores de la guerra continuaron beneficiándose de la actividad del comercio de drogas interviniendo en actividades independientes. Como se dijo en la sección previa, la presencia de los señores de la guerra en el actual gobierno interino complica necesariamente intentos futuros de construir la paz y de eliminar el comercio de la droga. EL futuro de Afganistán está en peligro por la presión internacional para que se controle el comercio de la droga en un momento en que dependen de los señores de la guerra-traficantes de droga porque mandan facciones armadas poderosas que podrían destruir el delicado acuerdo político actual.

De modo que Yankee Doodle pregunta: “¿En qué momento una guerra, que están basado en que ambas partes son narcotraficantes, se transforma en una guerra por el control del comercio de las drogas?“.

Las insurgencias, por otro lado, se refieren a las operaciones de los Talibanes y de la Alianza Norte -los dos grupos que están directamente envueltos en la guerra por el control de Afganistán antes de 11-S. La intervención de ambos grupos no era idéntica; de hecho, las pruebas indican de forma importante que las tropas de la Alianza Norte estaban directamente implicadas en el tráfico y la producción de opiáceos, mientras que los Talibanes se beneficiaban primordialmente de la recaudación de impuestos de los granjeros y de los comerciantes (de la droga).

Y Yankee Doodle se vuelve a preguntar: “Un gobierno legítimo ¿”recauda impuestos” de un comercio ilícito? O ¿sería considerado como un elemento más dentro del comercio de drogas?

Enfrentados por el poder de las mafias y señores de la guerra domésticos que operan en Afganistán, lso talibanes llegaron a acuerdos con los comerciantes de drogas. A cambio de pagar entre el 10 y el 20 por ciento de sus beneficios como impuestos, las mafias de la droga se aseguraron su impunidad. Los Talibanes obtuvieron entre 15 y 40 millones de dólares del presupuesto de Afganistán (estimado en unos 100 millones de dólares) de los impuestos del comercio de la droga. Ahora bien, a pesar de esta fuente de ingresos, las drogas no constituyeron nunca la fuente más importante de ingresos del esfuerza bélico talibán. La mayoría de los ingresos provenían del contrabando fronterizo de bienes ilícitos como bienes de consumo y duraderos y fuel, de y hace Paquistán y Asia Central.

Además de este tipo de impuestos, las autoridades rusas publicaron un informe del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que implicaba a las antiguas autoridades talibán en operaciones de la droga. Aunque varias de las más altas autoridades estaban envueltas en el comercio regional, no es correcto ver esto como una muestra del control talibán sobre los opiáceos. Muchos de los vínculos de los oficiales talibán con el comercio, existían por los vínculos personales con las mafias de la droga y con los señores de la guerra estaban limitados a obtener ganancias personales. Si los talibán controlaban la mayoría del comercio, el escenario de la droga afgana hubiera estado mucho más organizado y centralizado de lo que nunca estuvo. Dominando el 95% del territorio afgano antes de su caída y habiendo instalado un sistema relativamente eficaz de recaudar impuestos con hombres armados desplazados por todo el país, los Talibanes podían haber reemplazado el poder de las mafias y organizar el comercio por sí mismos. Los éxitos de los talibanes en disminuir el área del territorio bajo cultivo de opio mediante la prohibición de 2000 se entienden mejor considerando que de esa manera, se beneficiaban del incremento en el precio de los opiáceos que habían realizado las mafias de la droga y las organizaciones criminales transnacionales, mediante la eliminación de los almacenados.

La Alianza Norte, por el otro lado, ha sido vinculada directamente con la producción de opiáceos. Sus vínculos con las drogas existían antes de su retirada hacia las últimas posiciones como consecuencia de la eitosa campaña talibán. En 2001, la Alianza Norte estaba bien posicionada como resultado de la prohibición talibán al opio para capitalizar su papel en el comercio de drogas. Previamente limitado por el mercado a las demandas y al poder de las mafias de la droga, la Alianza Norte podía seguir cultivamente en el área bajo de su control de la provincia de Badakhstan en una extensión de entre 2.458 hectáreas en el 2000 a 6.342 hectáreas en 2001. Fue capaz de incrementar significativamente su cultivo porque la prohibición nunca se llegó a aplicar allí y porque fue capaz de sortear a las mafias de la droga afganas negociando directamente con las redes internacionales. Lo que es más, a pesar de volver a Kabul, cooperando con la coalición internacional, la Alianza norte ha incrementado aún más el área bajo cultivo del opio en la mencionada provincia hasta aproximadamente 13.000 hectáreas según las estimaciones de la ONU.

Lo delirante del asunto es que la Alianza Norte (esto es, los que están al cargo de las mafias de la droga) es precisamente quién se eligió como aliado de la coalición que echó a los talibanes. Como poco, bastante sorprendente.

Por tanto, supone una gran preocupación que miembros de la Alianza del Norte cosntituyen una considerable proporción del actual Gobierno interino, durante el cual se ha incrementado el cultivo de opio más del 200% en sus territorios desde el 2001. Irónicamente, los miembros de la Alianza del Norte en el Ministro del Interior son ahora los responsables de las operaciones antidroga. Aún hay más: importantes autoridades en Kandahar, Helmand y en el Ministerio de Defensa también están vinculados al tráfico de drogas. Esta situación ha sido exacerbada por numerosas alegaciones recientes de que los soldados del nuevo gobierno interino han estado defendiendo los mercados de la droga.

Noticias relacionadas:

Encarcelado por llevar alcohol a las tropas españolas en Afganistán @ PD
.

Trabajaba en una empresa de logística y debía llevar una mercancía a los soldados españoles de la base de Qala-e-Now, al norte del país. No sabía que lo que transportaba era alcohol, cuyo consumo está prohibido por las leyes nacionales, pero, aún así, fue detenido y pasó diez días en prisión.

Ojo: transportaba alcohol para la base española, no para consumo propio….

(A man, working for a transport company and who should deliver a shipment to the Spanish Soldiers in Qala-e-Now, in the North of the country, was jailed for carrying alcohol in the shipment. He did not know that what he was carrying was alcohol, whose consumption is forbidden by National Laws, but, instead, he was detained and jailed for 10 days under infrahuman conditions. What a good country, ehhh? But hey, NO WORD OF THIS on TV or in general media, who have been veeeeeeeeery keen on Iraq’s 5 years-war)).

El Congreso ratifica el envío de tropas para una nueva misión a Afganistán @ El País.es.

La Diputación Permanente del Congreso, reunida en sesión extraordinaria, ha ratificado hoy el envío a Afganistán de 36 militares, encargados de manejar cuatro aviones espía no tripulados, con el rechazo de IU, BNG, y la abstención de ERC. Tras algo más de una hora, el ministro de Defensa en funciones, José Antonio Alonso, ha logrado la autorización mayoritaria de la Cámara Baja -con 45 votos a favor, tres en contra y una abstención- para la nueva misión, que aprobó hace 11 días en Consejo de Ministros y que ya se encuentra desplegada en la base española de Herat.

Spain is going to send more soldiers to Afghanistan. In fact, the 36 Spanish soldiers will be carrying on a new mission: the handling of 4 Spy Unmanned Planes. United Left (communists) and Galician Nationalist Bloc rejected the measure while Catalan Republican Left didn’t vote. The mission is already deployed in the Spanish base at Herat.

Opinión sobre la cuestión: Legislatura nueva, errores viejos @ Diario de América.

Sarkozy ante parlamentarios británicos se muestra dispuesto a aumentar las tropas en Afganistán @ LD.

“No podemos permitirnos ver a los talibanes y a Al Qaeda regresar a Kabul”, continuó el jefe de Estado francés en un discurso ante la cámara de los Lores y de los Comunes.

El discurso de Sarkozy viene a adelantar la postura de Francia en la cumbre de la OTAN que tendrá lugar los primeros días de abril. En francés, Sarkozy explicó a los legisladores británicos que su país ha propuesto a sus aliados en la OTAN “una estrategia” para permitir al pueblo afgano y su “legítimo” gobierno construir la paz.

We can’t let the Talibans and Al-Qaeda return to Kabul”, Sarkozy said in an speech given before the Lords and the Commons.
His statement is advancing the meeting at NATO which will be taking place in the first april days. In French, Sarkozy eplained to the British legislators that his country has proposed the allys within NATO “an estrategy” to let the Agfhan people and their “legitimate” Government build peace.

No voy a decir lo que se me viene a la mente…

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febrero 6, 2008

La conexión Centroasiática (II): un examen de los actores en liza

Filed under: Afghanistan,Asia Central,EEUU,tráfico de drogas,UN,USA — Nora @ 10:54 pm
International readers: this post is a translation of this one (link in English).

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Como ya mencioné en el anterior post sobre el tema, existen tres actores fundamentales: las organizaciones criminales tradicionales, los grupos terroristas y las organizaciones con naturaleza intermedia. En este post vamos a hacer un somero examen de estos tres grupos para después entender mejor la situación actual.

1) Mafias de la droga: No son más que traficantes en el mercado regional. Sólo tienen intenciones criminales, pero tienen uno de los dos lados del nexo crimen organizado-terrorismo y son muy fáciles de identificar.

Las mafias de la droga en Afganistán han operado con impunidad desde hace décadas. Su control sobre el mercado de ilícitos era anterior a la llegada al poder de los Talibán en 1996. Eran ellas las responsables de distribuir semillas de opio a granjeros locales y de dar préstamos a los granjeros para que las plantaran. Constituyen el primer grupo de compradores en el mercado internacional de opio y su posición ha sido fortificada por las relaciones ya consolidadas entre las élites locales y los señores de la guerra, que tiene la potencialidad de romper los frágiles intentos de llevar la paz a Afganistán. Esto es especialmente interesante en las zonas donde más se cultiva opio: Helmand y Kandahar.

En principio, todo se solucionaría si se incorporaran los señores de la guerra a la sociedad rompiendo del todo con el lucrativo comercio de narcóticos. Pero esto es complicado porque muchos de los individuos que tienen relaciones con el mercado han sido nombrados para puestos en el gobierno.

También las repúblicas centro-asiáticas albergan mafias, pero los grupos kazakos, kirgizos, tajikos, turcomanos o uzbekos no están tan bien establecidos como sus colegas afganos. Tienen una experiencia muy limitada y su influencia es regional o local, proque no tienen conexiones locales o internacionales. Pero la herencia soviética les ha dejado dos cosas: gobiernos fácilmente corrompibles y una infraestructura de transportes razonablemente bien desarrollada y que soporta múltiples usos. Ambas cosas facilitan el movimiento de bienes por toda Asia Central hacia Europa del Este.

2) Crimen transnacional:

Son jugadores regionales e internacionales que incluyen oficiales en varios gobiernos y sus servicios secretos. Los jugadores más importantes incluyen:

  • una red de afganos, kirgizos y rusos que mueven los opiáceos por toda Asia Central, Rusia, los países bálticos y Europa del Este.
  • una red de afganos, turcomanos y turcos que regularmente trafica los opiáceos a través de Turkmenistán (también a través de Armenia y Azerbaiján) hacia Turquía para su redistribución en Europa.
  • una coalición de mafias del Cáucaso que es quien presumiblemente controla una parte significativa de la industria de narcóticos de la Federación Rusa.
  • una coalición de grupos afgano-iraníes y afgano-pakistaníes.
  • y grupos independientes tajikos y uzbekos con vínculos por diáspora étnica en Afganistán.
Pero lo más importante es que como consecuencia de que sus miembros tienen diversas procedencias, algunos grupos criminales transnacionales acaban teniendo motivaciones políticas. Primero, es para proteger su tráfico de drogas, al que se dedican de forma prioritaria. Luego, es porque diversifican su mercado (inmobiliarias, trata de blancas, prostitución, armas…) y precisan de un soporte político que les dé carta blanca para actuar. Al final, no se sabe dónde está el crimen y dónde el poder político.

De todas maneras, hay más grupos que tienen vínculos con mafias afganas: chinos, coreanos, americanos, latinoamericanos, nigerianos… todos intentan influir sobre partes del tráfico regional.

En principio, todos estos grupos usan Irán, Paquistán o las repúblicas centro-asiáticas como base de sus operaciones. Tienen sus stocks en Afganistán, pero también en Osh, Shymkent y Samarkanda en Asia Central.

En cuanto a sus métodos, y considerando los miembros que los forman, la intimidación y la corrupción realizada por estos actores es significativamente mucho más destructiva para el Estado y la Seguridad Nacional que las mafias de la droga domésticas. Y significativamente mucho más difícil su neutralización. Ante la disyuntiva de muerte o heridas graves a miembros de la familia o aceptar un soborno, muchos oficiales del gobierno y de seguridad han escogido lo segundo, especialmente por sus salarios extremadamente bajos.

[Incluso hay casos como Siljander, el súper-repúblicano y mega-anti-islamista que terminó financiando a los talibán…]

El tráfico de drogas llega muy alto en la estructura de poder: el presidente de Turkmenistán, Saparmunar Niyazov y otros oficiales de alto rango, estuvieron implicados en operaciones de tráfico de drogas con base en el aeropuerto de Ashgabat.

Como ya dije antes, están interesados en adquirir beneficios financieros asociados a la participación en el tráfico de drogas y en lograr control político para asegurar sus operaciones.

En el próximo post: grupos terroristas o insurgentes.

Anteriores posts:
La conexión centroasiática: drogas, terrorismo y crimen organizado (I)

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